Donar sangre es donar vida

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Donar sangre

¿Es usted de las personas que desea felicidad para los demás? Pues hoy deseo instarlos a cumplir una responsabilidad social que les permitirá sentirse útiles y gozar de una satisfacción enorme.

Una motivación que nos permite ayudar al prójimo, beneficiar a la sociedad y mejorar la calidad de vida de todos los ciudadanos del mundo.

Aunque es un gesto voluntario, representa un acto de responsabilidad y participación ciudadana.

La donación de sangre es un acto sencillo, seguro, nada doloroso y asistido por profesionales especializados en todo momento. Para ti, no representa ningún riesgo y solo te toma unos minutos, en cambio, representa el avance en el proceso de curación de muchos enfermos y hasta salvar vidas.

La donación no debe estar vinculada a situaciones de tragedia o de emergencia, sino que debe ser un evento cotidiano y habitual en nuestras vidas. Sólo donando sangre con regularidad, dispondremos siempre de sangre suficiente y segura para salvar la vida de muchas personas incluyendo la de un amigo, pariente o la nuestra propia.

Difícilmente una persona pueda negarse a donar sangre cuando surge una necesidad en su familia o en su núcleo de amigos, o colegas de trabajo. En cambio, el donante voluntario, es aquella persona que comprende la importancia de donar sangre para contribuir con el prójimo.

¿Por qué donar sangre?

LA SANGRE NO SE PUEDE FABRICAR. La única solución es que una persona quiera ceder una pequeña cantidad de su sangre, de manera voluntaria. Este hecho representa una actitud responsable y solidaria que hay que imitar.

Hoy en día, la donación de sangre ya no es aquel gesto espectacular de los pioneros de la donación, aunque no es todavía el acto frecuente que debería ser.

La sangre o sus derivados se han convertido en una parte imprescindible en la asistencia médica. El incremento de la esperanza de vida, la creación de unidades de medicina intensiva y las necesidades importantes y constantes de algunos enfermos, antes considerados irrecuperables, hace que la demanda de sangre sea creciente.

Por otro lado los accidentes y otros problemas traumáticos también han hecho aumentar extraordinariamente las necesidades de derivados de la sangre (plasma, concentrados celulares, factores antihemofílicos, etc.), por lo que es necesaria más participación de voluntarios.

Es absolutamente imprescindible donar periódicamente. Se trata de convertir la donación en un hecho habitual en la vida de los ciudadanos. Acudir cada 4 o 6 meses al banco de sangre tiene que llegar a ser una cosa familiar para todos, haciendo entonces posible que las necesidades de sangre y derivados sean cubiertas totalmente.

Adjunto algunas razones para dar este pequeño paso:

La solidaridad y la iniciativa ante todo, se trata de donar libre y generosamente:

  • Con una donación, se salvan tres vidas. La cantidad donada sólo representa el 10% de la sangre que normalmente se posee, porcentaje que no interfiere con el funcionamiento normal del organismo.
  • La donación de sangre se puede hacer a cualquier hora del día, sin necesidad de condiciones especiales.
  • Cada día miles de personas salvan su vida en todo el mundo gracias a las sangre donada.
  • Los tratamientos de cáncer, la cirugía compleja, los accidentes de tránsito, los trasplantes de órganos, etc. serían imposibles sin donaciones de sangre.
  • La sangre no puede fabricarse.
  • Si piensas donar cuando haya una emergencia, ya llegaste tarde. La sangre debe ser sometida a pruebas y procesos. Por lo tanto, es mejor acudir antes de que aparezca la necesidad.
  • En verano, hace más falta, al contrario de lo que se cree, por el aumento de los accidentes y la escasez de donantes en sus residencias habituales.
  • Porque mañana, a lo mejor, le hace falta a uno de los tuyos.
  • Es el mejor donativo.
  • Se hace un buen análisis de tu sangre, lo que te avisaría si algo no está bien.
  • Garantías de seguridad para el donante y el receptor.
  • Disponibilidad gratuita de los productos sanguíneos.
  • Utilización óptima de la donación.

Donar sangre es una causa justa que quizás no todos practiquemos por iniciativa propia. Aunque algunos lo hagan de forma espontánea y con cierta frecuencia, quizás otros necesiten un poco de motivación.

Pero no lo pienses más y acércate a cualquier centro de donación de sangre y da este paso, del cual te sentirás muy satisfecho al poder contribuir con los demás.

El amor al prójimo no conoce límites ideológicos ni confesionales. Martin Niemoeller

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